Diferencias entre SARLAFT y SAGRILAFT
Aunque SARLAFT y SAGRILAFT tienen el mismo propósito de prevenir el lavado de activos, la financiación del terrorismo y otros riesgos asociados, su aplicación depende del sector económico y de la autoridad que los regula. Conocer sus diferencias permite a las organizaciones implementar el sistema adecuado y cumplir con las obligaciones legales aplicables.
Diferencias entre SARLAFT y SAGRILAFT
SARLAFT | SAGRILAFT |
Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos, Financiación del Terrorismo y otros riesgos asociados. | Sistema de Autocontrol y Gestión del Riesgo Integral de LA/FT/FPADM. |
Es exigido por entidades de supervisión sectoriales, como la Superintendencia de Transporte, la Superintendencia Financiera y otras autoridades según el sector. | Es exigido por la Superintendencia de Sociedades para las empresas obligadas por su regulación. |
Su aplicación depende de los criterios establecidos por la autoridad competente para cada sector económico. | Aplica a empresas que cumplen los requisitos definidos por la Superintendencia de Sociedades. |
Se enfoca en identificar, evaluar, controlar y monitorear los riesgos de LA/FT conforme a la regulación sectorial. | Integra el autocontrol, la gestión del riesgo y la prevención del LA/FT/FPADM (Financiación de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva). |
Puede establecer requisitos específicos según la actividad económica supervisada. | Sigue los lineamientos definidos en el Capítulo X de la Circular Básica Jurídica de la Superintendencia de Sociedades. |
¿Qué tienen en común?
- Buscan prevenir el Lavado de Activos (LA) y la Financiación del Terrorismo (FT).
- Exigen aplicar un enfoque basado en riesgos.
- Requieren procesos de debida diligencia y conocimiento de clientes, proveedores y demás contrapartes.
- Incluyen monitoreo de operaciones, identificación de señales de alerta y conservación de registros.
- Promueven la capacitación del personal y la mejora continua del sistema.
Implementar el sistema que corresponde a la regulación aplicable fortalece el cumplimiento normativo, protege la reputación de la organización y reduce la exposición a riesgos legales, financieros y operacionales.